Etiqueta: ‘Reseñas de prensa’

Reseña en Mercurio

Miércoles, 2 Diciembre, 2009

“Con cotidianeidad, ternura y buen humor construye Daniel Nesquens sus historias. Las de Marcos Mostaza, protagonista de esta estupenda serie que llega ahora a su tercera entrega, vienen además aliñadas por la voz de un narrador, el protagonista, que observa con perplejidad el mundo de los adultos mientras trata de desentrañar el propio. En esta ocasión, un tornillo aparentemente caído del cielo dará pie a una trama en la que se aúnan elementos de ciencia ficción con misterios vecinales o con pequeñas escenas de amor familiar. Una delicia de libro, al que las ilustraciones de Claudia Ranucci acaban de redondear, que atrapará a los lectores que rondan los 10 años.” (Care Santos, www.revistamercurio.es)

Reseña en ABC

Lunes, 28 Septiembre, 2009

“Marcos Mostaza ve cómo su padre opera a la vieja radio de su madre a “transistor abierto”. Un shock. Y al caer al suelo un tornillo despistado, Marcos lo guarda en su bolsillo para luego contarle a su amigo Lechuga 222 -es decir, a Hanif- que se le cayó a un Boeing que se había estrellado en algún lugar remoto de África. Una historia tan común como genial en la que todos tienen sus manías, los abuelos extienden la ropa entre pinzas que simulan banderas de Europa y los amigos se llaman Lenin y Merlín. Divertidos despropósitos entre adolescentes con imaginación”. (T.R., ABCD 26 de septiembre de 2009)

Marcos Mostaza en el Heraldo de Aragón

Jueves, 16 Julio, 2009

Reseña de Marcos Mostaza tres en el Heraldo de Aragón

“Tercera entrega de esta serie protagonizada por el joven Marcos, zaragocista hasta la médula. En esta ocasión, el relato arranca con la antigua fascinación por los molinillos de café de su madre. Pronto nos enteramos que acaba de caer del cielo un tornillo, no se sabe si de un cohete, un avión o del Discovery; de que Hanif ha escrito dos líneas de una historia de ciencia ficción, que lleva por título provisional ‘Lechuga 222′, o de que Lenin, el azote del vecindario, vuelve a las suyas. Nesquens hace dialogar a sus personajes, se fija en los pequeños detalles, vuelve a usar el email para enriquecer el curso de la historia. En sus historias siempre asoma el barniz surrealista de lo cotidiano.”