Una vaca en el ascensor (Marcos Mostaza cinco, pág. 83)

Marcos Mostaza cinco—Y dónde vas a tener la vaca si se puede saber, ¿en el cuarto trastero?
—Pues mira: no se me había ocurrido. Ahora eres tú el sarcástico —mi abuelo hizo un pequeño silencio—. Lo tengo todo pensado: en la terraza. Le haré un tejadillo con unas chapas galvanizadas que ya he localizado y asunto resuelto.
—¿Y cómo la vas a subir hasta el primer piso?
—En el ascensor.
—¿En el ascensor? ¡No cabe una vaca en un ascensor!
—Cómo no va a caber. Entra la vecina del quinto, no va a entrar mi vaca —dijo mi abuelo. Y soltó una carcajada que traspasó los tabiques.

(Marcos Mostaza cinco, página 83)